Noche de las Estrellas 2018

Cosmovisiones, las historias del cielo:
10 años bajándote las estrellas

“En el principio la tierra no existía. Existía el mundo, sí, pero no la tierra; ésta estaba cubierta por inmensos océanos que lo habitaban todo. Nada existía. Ni animales, ni árboles, ni planta alguna existía, ni mucho menos hombres.
Pero al fondo del mar, casi en el centro del mundo, como en el vientre materno, vivían dos hermanos, Sipa y Komat eran sus nombres. A ellos se debe todo cuanto existe. A ellos se debe todo cuanto hay. Todo empezó un buen día en que los dos hermanos, cansados de vivir en las profundidades del océano, completamente solos, planearon emerger hasta la superficie.”

Leyenda yumana de cómo se formó el mundo
Dr. Everardo Garduño
Instituto de Investigaciones Culturales-Museo de la Universidad Autónoma de Baja California

Una preocupación que ha acompañado, sin excepción, a todas las culturas que han poblado el planeta, ha sido el saber de dónde viene y cómo se formó el mundo. A lo largo de la historia se han construido leyendas, cada una más interesante que las otras, para dar orden a las cosas y responder estas incógnitas. Al conjunto de relatos, de visiones, sobre el origen del Cosmos se le llama cosmovisión.

El concepto como tal es relativamente reciente, se menciona por primera vez a principios del siglo XX por el filósofo Wilhelm Dilthey con el término en alemán weltanschauung (welt que significa “mundo” o “universo” y anschauen que significa “observar” o “contemplar”).

En el continente americano, desde lo que es hoy Alaska hasta la Patagonia, se desarrollaron una gran cantidad de culturas y cada una de ellas creó su propia cosmovisión. Todas estas historias tienen un denominador común: la naturaleza como la madre de la existencia. Estas cosmovisiones se han transmitido a través de los siglos, principalmente de forma oral, lo que ha provocado que se pierdan muchas de ellas. Recuperar y preservar esas formas originarias de concebir el mundo es de vital importancia para conservar nuestra identidad cultural y mantener el mosaico de saberes que nos enriquece, como individuos y como nación.

Estas concepciones se van modificando, evolucionando, de la mano de los cambios en creencias y conocimientos. No existe entonces un único linaje de estas concepciones, sino una amplia variedad de visiones que el tiempo se ha encargado de recrear. La búsqueda de nuestro origen y lugar en el Universo es incesante, de manera que cualquier cosmovisión es dinámica, es un concepto siempre cambiante.

Este año, 2018, la Noche de las Estrellas celebra su décima edición y en esta celebración estamos tratando de recuperar, preservar y divulgar los conocimientos que nuestros pueblos prehispánicos, y otras culturas, tenían del Universo, así como su visión de la formación del mundo.

La fiesta astronómica más grande de Latinoamérica te invita a disfrutar de demostraciones, experimentos y talleres de ciencia, eventos culturales, conferencias de astrónomos y otros especialistas, así como la observación del cielo a simple vista y con telescopios, en más de 90 sedes a lo largo y ancho de la república. Acompáñanos este 17 de noviembre para conocer algunas de las historias del cielo. Nuestras actividades son gratuitas y para toda la familia. Síguenos en redes sociales, disfruta los contenidos de nuestra página en internet, busca tu sede más cercana, revisa sus eventos y asiste. ¡Te volveremos a bajar las estrellas!

-- Nahiely Flores Fajardo y José Franco López

Nosotros

¡Ven a disfrutar de la más grande fiesta astronómica a nivel nacional en más de 90 sedes!

La Noche de las Estrellas es una gran fiesta astronómica que se ha realizado en México, de forma anual y con un éxito creciente, desde el año 2009. Podríamos decir que es el evento masivo de divulgación de la ciencia más grande e importante de Iberoamérica. Fue inspirado por la Nuit des Étoiles, que se creó en Francia en 1991y unió el trabajo y talento de astrónomos profesionales y aficionados. El objetivo es acercar el conocimiento de forma lúdica y gratuita a la mayor cantidad posible de personas. Para lograr un impacto social importante, el evento se realiza de forma simultánea en muchas sedes distribuidas a lo largo y ancho del país. Se programan actividades todo el día y se organizan eventos culturales y musicales, así como juegos para niños, talleres y charlas con científicos. Al caer la noche, inicia la observación con telescopios. Es toda una fiesta, donde también se invita a todo aquel que tenga un telescopio a que lo sume al proyecto y lo ponga a la disposición del público.

Cada año se define una temática específica (preferentemente en consonancia con la temática de los Años Internacionales definidos por la Organización de las Naciones Unidas), y del primer encuentro en el 2009 al más reciente en 2018, se ha logrado congregar a un total de más de un millón y medio de personas. Todos estos asistentes han sido atendidos año con año por, en promedio, cerca de 8000 voluntarios, quienes organizan las actividades, dan asesorías, hacen talleres sobre diferentes temas y ponen a disposición del público más de mil quinientos telescopios. Desde sus inicios, la Noche de las Estrellas ha contado con la generosa participación de un gran número de voluntarios, astrónomos aficionados y estudiantes, quienes son la gran fuerza vital, atienden a todos los asistentes con entusiasmo y comparten sus conocimientos. Asimismo, los astrónomos profesionales comparten los detalles de sus amplios conocimientos y participan en todas las actividades. Esa noche, astrónomos profesionales y aficionados colaboran mano a mano en la atención a los telescopios con la única intención de acercar la ciencia a la sociedad y mostrar la belleza de una observación del cielo.